Cuidemos de Nuestras Estrellas: Jorge Broto

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Jorge Broto: “Hubo momentos en los que no podía más y me planteaba dejar el balonmano o los estudios porque parecía que iba a explotar.”

Aragón siempre ha tenido la suerte de ver nacer a grandes deportistas y las nuevas generaciones no iban a defraudar. Nos desplazamos hasta la capital del Alto Aragón para charlar con Jorge Broto Lacambra.

Jorge Broto es portero del Club Balonmano Huesca. Forma parte del Bada desde hace varias temporadas, pero fue el pasado año cuando se consolidó como promesa emergente. El oscense se asentó en la disciplina del primer equipo, estuvo cerca de ser nombrado deportista altoaragonés del año y formó parte de la selección española Júnior en el Mundial de España.

Cuéntenos quien es.

Tengo 20 años. Soy tercer portero del balonmano Huesca. En el primer equipo no tengo muchos minutos así que donde más juego es en el filial. Estamos en Segunda División B, por compararlo con el fútbol. Además, soy estudiante de tercero de enfermería.

¿Cómo compatibiliza la carrera universitaria con la vida de deportista profesional?

Con sufrimiento y con ganas se puede llevar. No tenemos demasiadas facilidades por parte de la universidad. Por parte del club saben que ahora mismo mi prioridad son los estudios y ellos sí que son bastante flexibles. Estoy muy agradecido de que me permitan compatibilizar ambas actividades.

¿Paga en alguno de los dos ámbitos falta de tiempo o preparación?

En época de exámenes es cuando peor lo llevo porque tengo que meter más horas al estudio y bajo el rendimiento en el campo. Alguien habrá que sea capaz de hacerlo todo, pero no es mi caso así que sí podríamos decir que pago un peaje.

¿Tiene algún referente dentro de su deporte?

Alguien claro no. Por mi estilo y altura no me puedo relacionar con porteros tops que me gusten. Aun así, claro que me gustan bastantes porteros, Gonzalo de Vargas por ejemplo (FC Barcelona).

¿Cuándo se da cuenta de que es bueno en el balonmano y que quizá podía llegar alto?

El año de segundo de bachiller me llamaron para la selección aragonesa y me doy cuenta de que no se me da mal pero igual hasta el año pasado no asimilé que pudiera llegar a algo. En verano tuve la suerte de ir con la selección SUB-21. Estaba con los mejores sub-21 de España…Me empecé a plantear que quizá pudiese jugar profesionalmente o a un nivel alto.

Debutó en ASOBAL con el equipo de su ciudad el 4 de junio de 2016. Cuando aún tenía 16 años. ¿Sabe cuánta gente más joven que usted ha jugado en ASOBAL?

Creo recordar que soy el quinto más joven. No sé si estos últimos años habrá debutado más gente.

¿Si no viviera en casa de sus padres podría vivir del balonmano?

Ni de lejos. Si mi prioridad son los estudios tampoco puedo exigir nada.  Aparte la situación económica del balonmano en España no es la que nos gustaría como jugadores. Para unos gastos normales de estudiantes sí que me da, pero poco más.

¿Ha tenido oportunidad de abandonar Huesca? ¿Qué le hizo quedarse?

No. Nunca ha sido una de mis prioridades. En un futuro no sé qué haré. La situación del balonmano en España no permite vivir tan bien como me gustaría. Entonces yo me tomo el balonmano como un hobby. Me lo pasó genial jugando y ojalá pueda seguir, ya sea profesionalmente o a nivel amateur. No sé si ha habido ofertas por mí o no pero nunca lo he buscado. De momento mi carrera está en Huesca, quiero seguir en Huesca y en cuanto pude firmé contrato hasta acabar la universidad aquí. El futuro ya dirá.

«Quedarme en mi ciudad, con mi gente, es la situación ideal.

¿Y se iría si surgiera una buena oportunidad? ¿Y fuera de España?

Si en el Bada no estuviese jugando y me tuviera que ir de Huesca para poder tener más minutos sí. Pero quedarme en mi ciudad, con mi gente, es la situación ideal. Igual en un tiempo me apetece descubrir mundo y el balonmano es una buena excusa para ello.

Para irme de España tendría que surgir algo que me interesara mucho. Irme fuera me da bastante respeto.

¿Cómo ve su futuro más inmediato?

Quiero acabar mi carrera el año que viene y si en Huesca puedo seguir pues aquí me quedaré.

¿Y cómo se ve en 10 años? ¿Seguirá bajo unos palos?

Profesionalmente creo que ya no. Ojalá siga en algún equipo amateur si me lo permite la salud porque lo disfrutaré mucho. Pero me veo en el ámbito de la enfermería. Trabajando en algún hospital.

¿Qué metas tiene entonces dentro del balonmano?

Me gustaría estar en ASOBAL o Plata jugando regularmente como primer o segundo portero. Me gustaría poder jugar. Uno de mis objetivos ahora mismo es el poder jugar algún año con continuidad con un rol más importante.

El equipo estaba esta temporada en una situación muy delicada. ¿Les ha venido bien el coronavirus? ¿Cree que hubieran salvado la categoría en la cancha?

A ningún equipo le gusta perderse partidos en ninguna situación. Empezamos la segunda vuelta con buena cara, estábamos jugando bien. Puede ser que las decisiones de Federación y ASOBAL nos hayan beneficiado, pero, por plantilla, estoy bastante seguro de que nos íbamos a salvar. 

El Bada logra el ascenso a ASOBAL en 2011. Poco a poco el club crece y se asienta hasta llegar a jugar competición europea. El año pasado casi entráis en Europa otra vez. ¿Qué ha pasado esta temporada?

Estos últimos años hemos tenido muy mala suerte con las lesiones. Además, la temporada pasada se fueron cuatro jugadores bastante importantes. El club apuesta por fichar gente bastante joven o con proyección para que terminen de explotar aquí y luego se marchan con la mirada puesta en Europa. A eso le sumas las lesiones, la presión de tener que puntuar y las cosas se acaban complicando. No dábamos con la tecla, pero como te he dicho la segunda vuelta la afrontábamos con muy buenas sensaciones.

Sin embargo, con el filial parece que se han asentado en primera nacional.

Este año teníamos un bloque sólido con Miguel Malo, Jorge Lafuente o Rubén Tallo. Al principio nos costó adaptarnos a la categoría, pero en los 10 primeros partidos ya nos asentamos sobre la mitad de la tabla.

¿Cómo afronta la nueva temporada?

Con muchas ganas. Quiero aprobar todas para poder centrarme en la pretemporada sin tener que pensar en exámenes. “Quiero darle caña” al tema físico. Con esfuerzo y ganas quiero poder rascar minutos en el primer equipo. Si tengo que volver al filial tocará dar el máximo para demostrar que estoy aquí. Con calma y paciencia a intentarlo.

«No dejo de ser un chaval que no ha demostrado nada.”

¿Le ha desmoralizado de alguna forma que el primer fichaje de su equipo para la 20/21 haya sido un portero?

Al fin y al cabo, sigo siendo muy joven y el portero al que ha venido a sustituir es top. Dejar la portería en manos de un chaval sin apenas recorrido da un poco de respeto al club. Consideran que tengo que seguir creciendo. Me hubiera gustado que hubieran confiado en mí, no te voy a engañar, pero entiendo perfectamente la decisión del club. No dejo de ser un chaval que no ha demostrado nada.

¿Fue su presencia en el Mundial Júnior del verano pasado su mejor momento como jugador?

El final de temporada del año pasado fue lo mejor, sí. Conseguí el ascenso con el segundo equipo y en ASOBAL tuve bastantes minutos. La convocatoria con la selección fue la guinda para mi mejor momento sin duda. Tanto físicamente como en el campo me encontraba super bien.

¿Fue un batacazo caer tan pronto siendo además anfitriones?

La verdad es que sí. Los cruces no nos beneficiaron. Nos tocó con el campeón en octavos. Se repitió la misma final que hace dos años en el SUB-19. Era un cara o cruz y nos salió cruz. Metimos dos meses y medio de preparación viajando por distintos CAR para luego caer en octavos y con malas sensaciones. A pesar de todo a la experiencia le pongo un 10 a nivel personal. Tanto por aprendizaje personal como deportivo me valió muchísimo.

¿Qué tiene Pontevedra? Debutó en partido oficial con el Huesca y lo mismo con la selección.

Fue una coincidencia como del destino. Fue algo especial. Llámalo como quieras, pero algo hay en Pontevedra que a mí no me viene mal. Todo lo que he vivido ahí ha tenido bastante influencia en mi vida.

Cuando les eliminaron dijo que había sido una gran experiencia jugar contra jugadores que iban a ser los mejores del mundo. ¿No se ve con posibilidad de ser uno de ellos?

Como te vengo diciendo siempre he priorizado mis estudios y encima entré más tarde en este deporte. Nunca he tenido esa profesionalidad que se requiere para poder llegar a ser top. Los mejores lo son porque invierten todo su esfuerzo en mejorar. Es gente que lleva desde los 16 años en centros de alto rendimiento todos los días. También hay que tener en cuenta que en países como Francia o Alemania el balonmano está en mayor auge y se ven más ese tipo de casos. El balonmano es un deporte muy físico y yo creo que un portero de 1,80 no puede llegar a ser top. No es una excusa, pero creo que con mi altura es más complicado aspirar a estar ahí.

Siendo tan joven no es para nada pretencioso. ¿Quién le pone los pies en el suelo?

Desde pequeño siempre he practicado muchos deportes y nunca destaqué en nada. De hecho, en balonmano hasta que me pasé a la portería tampoco destaqué. Siempre fui un tío que estaba ahí, que cumplía, pero no destacaba. Desde entonces creo que adopte esa humildad. Además, mis padres nunca me han dorado la píldora, siempre me han mantenido tranquilo. No se me ha subido nada a la cabeza. Es verdad que lo estoy haciendo bien pero como te he dicho antes todavía puedo hacer mucho más. Ahora mismo soy alguien muy normal.

“En el balonmano nos hemos quedado algo atrás.”

Estamos viviendo una de las mejores generaciones del balonmano español y aun así parece que la gente no termina de engancharse más allá de JJOO, Europeos o Mundiales. ¿A qué cree que se debe?

Ojalá pudiera dar con la tecla para que esto cambiase. Creo que otros deportes como el fútbol o el baloncesto, Aparte del seguimiento tradicional, se mueven muy bien en las redes y medios. En el balonmano nos hemos quedado algo atrás. Habría que trabajar mucho en ese ámbito. También creo que esos otros deportes tienen una mayor facilidad a la hora de practicarse. En el balonmano las normas son algo más complejas y el equipamiento que se necesita es más. Creo que eso complica que nos popularicemos porque el que ve un partido necesita algo más de conocimiento.

¿Ve a la nueva generación del balonmano español con posibilidades de reeditar lo conseguido por los Hombrados, Entrerríos, Aginagalde o Dujshebaev?

Talento hay bastante. Pero a nivel físico estamos un poco por detrás de selecciones como Francia o Alemania. Aun así seguro que seguiremos luchando por títulos.

¿Qué tiene que pasar en España para que el balonmano deje de ser patrimonio único del Barça?

Que vuelvan las inversiones por parte de empresas. El Barça tiene dinero para traer jugadores de fuera. El resto de equipos a raíz de la crisis del 2008 bajaron mucho los ingresos y con la futura post-coronavirus yo creo que va a ser aún peor. Esperemos que los clubes no pierdan mucho apoyo por parte de patrocinadores y por lo menos se mantenga la situación porque poco a poco estamos saliendo del pozo en que hemos estado. A ver si remando poco a poco y todos juntos recuperamos el nivel en España para poder mantener nuestros jugadores top y captar talento extranjero.

Precisamente contra el FC Barcelona ha tenido buenas actuaciones. ¿Cree que le han podido servir de escaparate?

Contra el Barça juego más porque es un partido que sabes de antemano que en cuanto quieran te lo van a ganar. Igual sí que me ha podido mostrar algo, pero es muy complicado lucirte cuando juegas contra gente tan buena. Son los mejores del mundo así que te luces un poquito, lo que te dejan ellos.

«Al parecer soy un poco masoca y se me ocurrió que era buena idea vivir y jugar en Huesca y estudiar en Zaragoza.”

¿Ha merecido la pena tanto sacrificio? Quien conoce su historia sabe que no lo ha tenido nada fácil.

Hay momentos muy malos que son muy complicados de llevar, pero a mí personalmente me ha salido rentable.

Los años de bachiller fueron muy duros. Al parecer soy un poco masoca y se me ocurrió que era buena idea vivir y jugar en Huesca y estudiar en Zaragoza. Cada día me despertaba sobre las 5:40am. Cogía un tren a las 7:40am para llegar a clase. Llegaba a Huesca a las 16:00pm, comía y me iba a entrenar. Entre entrenamientos del primer equipo, del filial y del juvenil entrenaba unas 5 horas al día. A eso súmale los viajes e intentar sacarte el bachiller. Fueron dos años muy duros. Hubo momentos en los que no podía más y me planteaba dejar alguna de las dos cosas porque parecía que iba a explotar. Los profesores me ayudaron mucho y pude apañar un poco el tema.

Ese sacrificio a la larga sí ha merecido la pena. Todo lo que me ha dado el balonmano ha sido increíble. Las experiencias de debutar, jugar contra el Barça, el mundial contra los mejores del mundo…Eso a mí me ha salido a cuenta.

¿Qué es Aragón para usted?

Aragón para mí han sido oportunidades en todo tipo de sentidos. Desde poder estar disfrutando del balonmano a estudiar lo que he querido. En Aragón tenemos todo bueno. Me gusta el clima, la montaña y, sobre todo, la gente.

Carlos Luque, periodista aragonés

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